Mostrando entradas con la etiqueta Eduardo Mendoza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eduardo Mendoza. Mostrar todas las entradas

La verdad sobre el caso Savolta - Mendoza Eduardo

«Le tengo un gran cariño porque recuerdo su elaboración como una época especialmente intensa de mi vida literaria, llena de ilusiones, de esfuerzos angustiosos y resultados sorprendentes, de decisiones que en mi inexperiencia eran trascendentales. Podría decir que me jugaba el todo por el todo, o que puse toda la carne en el asador, dos frases hechas cuyo significado no acabo de entender muy bien.» Eduardo Mendoza En un período de neutralidad política (Barcelona 1917-1919), una empresa fabricante de armas abocada al desastre económico por los conflictos laborales es el telón de fondo del relato de Javier Miranda, protagonista y narrador de los hechos. El industrial catalán Savolta, dueño de ese negocio que vendió armas a los aliados durante la Primera Guerra Mundial, es asesinado. El humor, la ironía, la riqueza de los matices y de las experiencias, la parodia y la sátira, el pastiche de la subliteratura popular, la recuperación de la tradición narrativa desde la novela bizantina, la picaresca y los libros de caballerías hasta el moderno relato detectivesco, convierten esta novela en una tragicomedia inteligente y divertida, que situó a Eduardo Mendoza entre los narradores españoles más destacados de las últimas décadas.

La ciudad de los prodigios - Mendoza Eduardo





Eduardo Mendoza propone el descubrimiento de una ciudad cuyo nombre es conocido por todos, y por ese motivo crea un espacio mágico, lleno de extraños prodigios, en el que invita a adentrarse al lector. La Barcelona de Mendoza, ciudad repleta de asombrosos acontecimientos, que crece y se expande entre las dos Exposiciones Universales celebradas en 1888 y 1929. No deja de ser una novela abiertamente posmoderna. Si una de las características del posmodernismo es el tratamiento de la historia como una ficción y la mezcla de géneros, Mendoza nos ofrece una ficticia narración histórica, una reescritura de lo que nos dicen los libros, pero desde un planteamiento popular y folclórico. La historia de La ciudad de los prodigios es narrada como un cuento increíble y al mismo tiempo real. La novela resulta ser una transgresión de los distintos géneros en los que podríamos incluirla como la novela histórica, la novela picaresca adaptada a la actualidad o los relatos de gánsteres.

La aventura del tocador de señoras - Mendoza Eduardo





La aventura del tocador de señoras retoma las enloquecidas aventuras del innombrado protagonista de El misterio de la cripta embrujada y El laberinto de las aceitunas, convertido esta vez en peluquero ocasional, buscavidas incondicional y víctima de un engaño que le obliga a investigar un asesinato para salvar su propio pellejo. Algo más entrado en años, pero igual de estrambótico, nuestro héroe abandona definitivamente el manicomio en el que lleva décadas confinado, con la idea de encauzar su vida. No se espera de él que resuelva enigma alguno, pero su destino le llevará a hacerlo. Tampoco la ciudad que le aguarda es la Barcelona cambiante de la transición o la todavía en ebullición de comienzos de los años ochenta: nos encontramos en la resaca postolímpica, en un mundo que se ha vuelto a la vez más turbio y más complejo, pero cuyas leyes permanecen tan inescrutables para el improvisado sabueso como las de antaño. Sin más recursos que los que le brinda un instinto que sin él saberlo es el propio del pícaro, ha de encararse a una malla de lianas invisibles, aunque mortíferas, que tejen un entramado de crimen y corrupción. La aventura del tocador de señoras es una narración delirantemente divertida, marcada por el contraste entre el carácter hilarante de cada peripecia o detalle expresivo y la dureza del retablo social que dibuja el conjunto. Tras un prolongado silencio, Eduardo Mendoza regresa a la novela para alcanzar una de sus cimas narrativas.

El enredo de la bolsa y la vida - Mendoza Eduardo


Eduardo Mendoza vuelve a Barcelona de la mano del célebre dectective loco

Corren tiempos de crisis. Contra su voluntad, es decir, movido por la amistad y sin un euro en el bolsillo, el peluquero vuelve a ejercer de insospechado sabueso en la Barcelona de hoy.
La misteriosa desaparición de un antiguo amigo del sanatorio mental será el punto de arranque para resolver un caso de repercusión internacional con la inestimable ayuda de un infalible equipo de investigadores: la adolescente Quesito, el timador profesional Pollo Morgan, la Moski, acordeonista callejera, y un sin fin de personajes insólitos.

Eduardo Mendoza regresa con una sátira genial sobre la Europa de nuestros días, como las que sólo él sabe hacer.

El último Trayecto de Horacio Dos - Mendoza Eduardo


Al comandante Horacio Dos le ha sido asignada una incierta misión en atención a su incompetencia y desfachatez. Como jefe de una estrafalaria expedición, surcará el espacio en condiciones extremadamente precarias junto a los peculiares pasajeros de su nave -los Delincuentes, las Mujeres Descarriadas y los Ancianos Improvidentes-. En este viaje, que les deparará incontables aventuras, habrá paternidades y filiaciones secretas, espectáculos cortesanos que ocultan una realidad cutre y desportillada, luchas por sobrevivir de pillos y buscavidas, y mucho susto y sorpresa.
 
  ¿Un relato futurista? ¿Una alegoría satírica? ¿Una novela de género? Ninguna de estas tres cosas aisladamente, y al mismo tiempo todas ellas: El último trayecto de Horacio Dos, la nueva novela de Eduardo Mendoza. Una divertidísima y muy sabia fabulación que participa de la ironía, de la parodia, del folletín y de la picaresca y que, en un recorrido sideral, nos lleva a descubrir nuestra propia condición tras una galería de máscaras muy humanas.
 
  Al igual que en Sin noticias de Gurb, el género al que cabe adscribir El último trayecto de Horacio Dos es la ciencia ficción y la forma narrativa adoptada se acerca al diario de a bordo. Pero si en Sin noticias de Gurb dominaba la sátira basada en el disparate, aquí coexiste con otras modalidades narrativas que la relacionan con el que podría llamarse «género Mendoza», reconocible de inmediato desde La verdad sobre el caso Savolta. Lo que por encima de todo se impone es la extraordinaria inventiva verbal de Mendoza, la frescura y el arte de la palabra, don del verdadero narrador nato.

El Misterio de la Cripta Embrujada - Mendoza Eduardo


Las enigmáticas desapariciones de niñas del colegio de las madres lazaristas de San Gervasio son el punto de inicio de la aventura indagatoria que tiene como protagonista a un cliente del manicomio, quien, obligado a convertirse en investigador, se verá envuelto en toda clase de percances de los que logrará salir llevando a cabo su cometido y descubriendo una intrincada farsa de gente pudiente.
 
  Aparentemente nivelada y lisa, la escritura de Mendoza constituye un espléndido ejemplo de investigación literaria personal, ajena a todo mimetismo, que ahonda en las posibilidades de volver del revés, sin infringirlas a primera vista, las posibilidades del relato tradicional, e indagar así, como un buen detective, o como un personaje de Henry James en el dibujo que se nos muestra al dorso del tapiz de la trama. Una farsa burlesca y una sátira moral y social que tiene sus raíces últimas en la picaresca y en el modelo cervantino.

El laberinto de las aceitunas - Mendoza Eduardo


El laberinto de las aceitunas sitúa nuevamente en el centro de una espiral de intriga al detective manicomial y paródico que protagonizaba El misterio de la cripta embrujada.
  No es menos deslumbrante aquí que en sus obras anteriores la capacidad del autor para la escritura que contiene en sí su propia caricatura, a la vez que la caricatura de un género, y, en él, de una sociedad y de sus diversas áreas de lenguaje. Pero, aguzada por el dédalo de una peripecia que se bifurca y multiplica en ramificaciones sorprendentes e insólitas, la imaginación narrativa de Mendoza va esta vez todavía más lejos: en triple salto mortal de funámbulo sonámbulo, el narrador-detective llega, por la distorsión de la peripecia policial, no ya al reino del humor y el absurdo, sino al de la libérrima fabulación que roza, tras lo esperpéntico, el área del prodigio surreal.

El asombroso viaje de Pomponio Flato - Mendoza Eduardo


La novela más ferozmente divertida de Eduardo Mendoza. Las andanzas de un detective romano en el Nazaret del siglo I
En el siglo I de nuestra era, Pomponio Flato viaja por los confines del Imperio romano en busca de unas aguas de efectos portentosos. El azar y la precariedad de su fortuna lo llevan a Nazaret, donde va a ser ejecutado el carpintero del pueblo, convicto del brutal asesinato de un rico ciudadano. Muy a su pesar, Pomponio se ve inmerso en la solución del crimen, contratado por el más extraordinario de los clientes: el hijo del carpintero, un niño candoroso y singular, convencido de la inocencia de su padre, hombre en apariencia pacífico y taciturno, que oculta, sin embargo, un gran secreto. Cruce de novela histórica, novela policíaca, hagiografía y parodia de todas ellas, aquí se ajustan las cuentas a muchas novelas de consumo, y se construye una nueva modalidad del género más característico de Eduardo Mendoza: la trama detectivesca original e irónica, que desemboca en una sátira literaria y en una desternillante creación novelesca.
Novela breve, disparatada y divertida.
Probablemente la novela más divertida de Eduardo Mendoza.
Protagonizada por un detective desastroso, como en El misterio de la cripta embrujada, El laberinto de las aceitunas y La aventura del tocador de señoras.
Mendoza abandona el escenario habitual de Barcelona para viajar a Nazaret.
Parodia de las novelas históricas con misterio más actuales

El año del diluvio - Mendoza Eduardo


Mendoza narra el conflicto en el que se ve envuelta sor Consuelo, una monja que administra un ruinoso hospital. Para conseguir la financiación, se dirige al cacique de San Ubaldo de Bassora, aunque todo empieza a complicarse cuando éste la seduce. La invención expresiva constante de Mendoza y su inigualada habilidad para la recreación de estilos y géneros, sustentan el cañamazo de una historia rica en hallazgos y sorpresas. Por su maestría narrativa, desplegada en los más variados registros; por el empuje, el poder de convicción con que transmite al lector un mundo propio y unos personajes de contorno imborrable, El año del diluvio se cuenta entre los mayores logros de Eduardo Mendoza.